Optimice la gestión de flotas de móviles en su empresa

Gestionar una flota de móviles corporativos en una empresa puede volverse complejo si no se cuenta con un enfoque claro y con las herramientas adecuadas. Desde la seguridad de los datos hasta la productividad del personal, una buena gestión remota de dispositivos móviles ayuda a reducir riesgos, estandarizar usos y simplificar el trabajo diario de los equipos de TI.

Optimice la gestión de flotas de móviles en su empresa

Gestionar decenas o cientos de smartphones y tabletas en una misma empresa implica coordinar seguridad, actualizaciones, aplicaciones y uso responsable. Sin una estrategia definida, cada dispositivo puede convertirse en un punto débil para la organización o en una fuente constante de incidencias técnicas que consumen tiempo y recursos.

Las plataformas de gestión remota de dispositivos móviles permiten controlar y supervisar estos equipos desde un panel centralizado, lo que ayuda a mantener ordenadas las configuraciones, a cumplir normativas y a ofrecer a las personas usuarias una experiencia fluida y coherente.

Guía para la gestión remota de dispositivos móviles

La gestión remota de dispositivos móviles se basa en herramientas que permiten inscribir, configurar y supervisar todos los terminales utilizados en la empresa. Desde este entorno centralizado se pueden aplicar políticas de seguridad, instalar o retirar aplicaciones, limitar funciones y localizar equipos en caso de pérdida o robo.

Un primer paso clave consiste en definir perfiles según los distintos tipos de personas usuarias: personal comercial, técnico, de oficina o directivo. Cada grupo puede necesitar aplicaciones y permisos diferentes. Al crear perfiles claros es más sencillo automatizar configuraciones, reducir errores manuales y garantizar que cada dispositivo cumple con las políticas internas de la empresa.

Otro aspecto fundamental es la seguridad. La gestión remota permite exigir códigos de acceso, cifrado de datos, bloqueo remoto o borrado completo del dispositivo si se considera comprometido. Además, facilita el cumplimiento de la normativa de protección de datos vigente en España y en la Unión Europea, al ayudar a controlar dónde se almacenan los datos corporativos y cómo se accede a ellos.

¿Cómo dominar el control por gestos de dispositivos móviles?

El control por gestos de dispositivos móviles se ha convertido en una parte esencial de la experiencia de uso, tanto en Android como en iOS. Desplazarse, cambiar entre aplicaciones o acceder a funciones rápidas depende en gran medida de movimientos sobre la pantalla que pueden variar según la versión del sistema o la capa de personalización del fabricante.

Para dominar el control por gestos de dispositivos móviles dentro de la empresa conviene estandarizar, en la medida de lo posible, las configuraciones. Esto puede implicar definir qué gestos se activan o desactivan, elegir diseños de navegación más sencillos y documentar claramente cómo se utilizan. De este modo se minimizan errores, se facilita la incorporación de nuevas personas al equipo y se reduce el número de consultas al departamento de soporte por dudas básicas de uso.

La gestión remota ayuda a aplicar estas decisiones de forma homogénea. A través de las políticas se pueden establecer parámetros de accesibilidad, modificar la sensibilidad de la pantalla o limitar atajos que puedan causar confusión. Complementar estas medidas con pequeñas guías visuales o vídeos internos permite que las plantillas se acostumbren rápido a los gestos definidos y los utilicen de manera productiva.

Cómo optimizar sus conocimientos sobre dispositivos móviles

Para aprovechar al máximo una flota de móviles corporativos no basta con disponer de una buena plataforma de administración. También es importante que las personas responsables de TI y las plantillas usuarias mantengan unos conocimientos básicos y actualizados sobre dispositivos móviles, sistemas operativos y buenas prácticas de seguridad.

Una forma de optimizar sus conocimientos sobre dispositivos móviles consiste en estructurar la formación en niveles. En un nivel básico, se pueden tratar temas como bloqueo de pantalla, reconocimiento de intentos de suplantación, uso responsable de redes Wi‑Fi públicas y manejo seguro de aplicaciones de mensajería al tratar información sensible. En un nivel intermedio, se puede profundizar en la gestión de permisos de las aplicaciones, copias de seguridad y uso del almacenamiento en la nube autorizado por la empresa.

El equipo de TI, por su parte, debería revisar periódicamente las novedades de las versiones de Android e iOS utilizadas en la organización, ya que cada actualización introduce cambios en seguridad, gestos, notificaciones o privacidad. Documentar estos cambios en guías internas y compartirlos de forma sencilla mejora la adopción y reduce la resistencia natural ante las novedades tecnológicas.

También resulta útil establecer indicadores de seguimiento. Por ejemplo, cuántas incidencias relacionadas con dispositivos se registran al mes, cuánto tiempo se tarda en poner en marcha un nuevo smartphone para una persona que se incorpora o cuántos equipos están actualizados a la última versión aprobada por la empresa. Estos datos ayudan a ajustar la estrategia de gestión remota, a detectar cuellos de botella y a decidir si conviene reforzar la formación o revisar las políticas actuales.

En conjunto, una gestión de flota bien diseñada, combinada con buenas prácticas de uso y una mejora constante de los conocimientos sobre dispositivos móviles, permite que los terminales corporativos se conviertan en una herramienta fiable y alineada con los objetivos de la empresa, en lugar de una fuente de problemas técnicos o de riesgos de seguridad.